Septiembre: ¿qué gafas eliges ponerte para esta «vuelta al cole»?

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Septiembre es un mes con una luz especial, las puestas de sol en esta época del año son de las más espectaculares y cada vez más, es uno de los meses favoritos por muchos para disfrutar de sus vacaciones. Y es que no se nos puede olvidar que septiembre todavía es un mes de verano.

Sin embargo, septiembre también anuncia el final de la época estival, la vuelta al trabajo, y al colegio para los que tenemos peques en casa, en definitiva, el regreso a las rutinas y también a las responsabilidades. Este hecho supone para muchos la llegada del llamado “estrés postvacacional” con todos los síntomas físicos y emocionales que implica:

  • Insomnio
  • Tristeza
  • Irritabilidad
  • Falta de interés
  • Ausencia de concentración
  • Fatiga extrema, etc...

En este post te vamos a contar cómo quitarte las gafas del estrés y ponerte las de la ilusión para afrontar un septiembre cargado de motivación y nuevos retos vitales.

Dale la bienvenida a lo nuevo

Septiembre es un mes de novedades y de comienzos. Un nuevo curso escolar comienza, un nuevo periodo en el trabajo después de un descanso merecido, nuevos proyectos profesionales, personales, nuevas colecciones de moda y también una etapa en la que muchos se plantean un cambio de empleo o un ascenso profesional. En definitiva, nuevos retos y metas a lograr.

¿Qué perspectiva eliges?

Puedes ver todo esto desde la perspectiva de la ilusión y motivación o desde el punto de vista de la pereza y la desesperanza.

Te propongo un ejercicio:

Siéntate en una posición cómoda, en un lugar que te guste y te haga sentir relajado/a. Cierra los ojos y realiza tres respiraciones profundas, inspirando y expirando por la nariz. Trae al presente todos los buenos recuerdos y experiencias que hayas vivido este verano. Esos lugares nuevos a los que has viajado... esas personas que se han cruzado en tu vida, esa nueva playa que descubriste, ese libro que marcó un antes y un después, esa siesta en la naturaleza… lo que te venga a la mente. Son tus experiencias… permítete revivirlas con todo lujo de detalles.

Agradece la oportunidad de haberlas disfrutado y despídete de tu verano dándole el lugar que se merecen todos esos buenos recuerdos en la biblioteca de tu mente. Siempre que quieras podrás recuperarlos. 

Ahora, imagina el mes de septiembre como un soplo de aire fresco que trae con él nuevos proyectos, personas, metas, propósitos y actividades.

Visualiza a las personas con las que te reencontrarás, con las que compartirás tus proyectos, familia, amigos, compañeros de profesión. Decide tomar el control en esta vuelta participando activamente en el proceso. La mejor manera de cambiar un hábito es sustituirlo por otro nuevo que mejore de alguna manera tu vida.

¿Hay algo nuevo que te gustaría comenzar o hacer de otra forma?

Abandona el piloto automático

Muchas de las cosas que hacemos a lo largo de un día las realizamos sin ser conscientes. Nos dejamos llevar por las rutinas, porque “siempre lo hemos hecho así”, porque “es lo que hemos aprendido”, lo que nos han enseñado. Nos dejamos llevar por lo que otros esperan de nosotros, pero, ¿estamos cumpliendo nuestros objetivos o los de otros? 

Quizás este sea el motivo por el que en lugar de sentirnos satisfechos nos sentimos frustrados en nuestro trabajo. Cuando los objetivos no son tuyos, personales, no tienes el mismo compromiso con ellos. Pueden ser objetivos de la sociedad, de la familia, del entorno de trabajo, de tu equipo, pero ¿cuáles son los tuyos propios? ¿Están en equilibrio con los de los demás?

La incoherencia entre lo que tú quieres y lo que otros esperan de ti es una de las causas por las que algunos objetivos se te resisten. 

Antes de nada, reflexiona

Antes de pensar en lo nuevo, algo que te puede ayudar, y mucho, es recordar los retos que te propusiste al comienzo de año o el anterior septiembre. ¿Cuáles de ellos se han materializado? Reflexiona sobre esto y felicítate por los logros obtenidos. Desde aquí te gritamos un sincero ¡hurra!

Piensa ahora en los que no has logrado. ¿Estás cerca de conseguirlos? ¿Qué pasos has dado hacia delante? ¿Te han surgido nuevas metas que quieras priorizar por el camino estos meses? ¿Las has incluido en tus propósitos?

Te invito a que te hagas con un cuaderno que te inspire y des rienda suelta a estas reflexiones. Recuerda que la escritura conecta tus pensamientos con la realidad.

Crea un plan y divídelo en tareas

Otro de los motivos de abandono de un reto es el desconocimiento del camino. Recuerda que un largo trayecto comienza con un primer paso y este siempre es el que más cuesta.

Para muestra, un botón

Si uno de tus objetivos este septiembre es organizar mejor tu tiempo para no llegar al final del día sin energía, no es suficiente con planteártelo. Es necesario crear un plan detallado para conseguirlo y dividido en pequeñas tareas que te vayan acercando al objetivo final.

Ejemplo

Objetivo 1: Organizar mejor mi tiempo en el día a día

 Reflexiona: 

      ¿Por qué y para qué quieres organizar mejor tu tiempo?

      ¿Cuáles son tus ladrones de tiempo? Identifícalos (multitarea, ausencia de delegación, falta de foco, etc)

      Comparte tu objetivo con las personas de tu entorno y tu equipo. Esto te ayudará a un mayor compromiso contigo mismo y también tu entorno te ayudará a conseguirlo

      Define las tareas y herramientas que te ayudarán a organizar mejor tu tiempo. (Ejemplo: levantarme 15 minutos antes y disfrutar del desayuno antes de salir, meditar 10 minutos antes de acostarme para un sueño de calidad, preparar el domingo los menús para cada día, etc)       

      Mide tus resultados. Lo que no se mide no se puede mejorar. Lleva un registro diario o semanal de tus resultados. Analiza el feedback. Te dará fuerzas para continuar

Recuerda: Es posible que un objetivo que te planteaste hace meses se haya ido modificando. Esto no es motivo de frustración sino de evolución, siempre y cuando sigas trabajando en él. Ser flexible con uno mismo y adaptarse al cambio de forma natural es una de las claves del éxito. Tus intereses, motivaciones, disponibilidad y energía van cambiando con el tiempo.

Aprende algo nuevo

Te invitamos a tener esta meta siempre en tu lista de objetivos vitales. Escoge a tu libre elección alguna actividad que te llene, que te haga sentir bien contigo mismo, de esas que te hacen entrar en estado de flujo y sentirte en tu elemento vital.

Desarrollar o potenciar una nueva habilidad es uno de los mejores recursos para mantener la motivación y la ilusión. ¿Qué mejor época que septiembre para llevarlo a cabo?

Aprender un idioma, retomar tu afición por la música, un deporte nuevo, cultivar alguna de tus venas artísticas…todo es posible y esto te traerá innumerables beneficios como:

      Incrementa tu neuroplasticidad al darle nuevos estímulos a tu cerebro

      Potencia tu creatividad

      Amplía tus relaciones sociales y perspectiva sobre el mundo que te rodea 

      Mejora tu sensación de eficacia y aumenta tu satisfacción

Hay una frase budista que dice: “es maravilloso mantener una mente de principiante en todo lo que inicies

Llénate de alegría pensando en todo lo que vas a vivir durante este nuevo curso que comienza, donde tienes la oportunidad de sembrar lo que te propongas, y así poder recoger la cosecha el próximo verano.

¿Con qué gafas quieres afrontar tú el mes de septiembre?

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